La idea es mostrarles en gente real -yo- la pilcha puesta y contarles qué onda. Cómo se siente, cómo cae, la tela, toda la pura verdad para recomendar o no una prenda.
Verán entonces, fotos selfies de cuerpo -algunas mejor sacadas que otra, dependiendo de la luz del probador, del tiempo, del calor, etc-
